SOLO DIOS BASTA

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El pueblo de Yahualica se alegró el pasado 13 de mayo de 2017, con la celebración  del 25 Aniversario de vida sacerdotal del Padre Roberto Lizarde Jiménez.  Las campanas a vuelo y los cohetes, anunciaban que estábamos de fiesta nuevamente. La celebración eucarística tuvo lugar en el templo parroquial de San Miguel Arcángel a las 12 horas.  Se hicieron presentes en el festejo, sacerdotes y un significativo número de personas provenientes de los lugares donde el Padre ha realizado su ministerio sacerdotal, así como los familiares, amigos y paisanos que con gusto acompañamos al festejado en este hermoso día donde también celebrábamos los cien años de la primera aparición  de la Virgen de Fátima.

Al iniciar la Eucaristía, el Padre Roberto saludó emocionado e invitó a los presentes a decir la frase a la que él siempre hace mención: Solo Dios basta;  mencionó que invitó a un Amigo muy especial… y cuál sería nuestra sorpresa cuando vimos que entraba al templo, la Hermosa Imagen de nuestro querido Señor del Encino; todos de pie lo recibimos con un prolongado aplauso, mientras la banda de música entonaba las tradicionales alabanzas: “Señor del Encino, estrella brillante; válganos tu cruz, tu Cuerpo y tu Sangre”.

En la homilía recalcó que quería agradecer a Dios, a sus padres y a toda su familia por el apoyo que le han brindado siempre; asimismo agradeció a su tierra: Yahualica, tierra del chile. También pidió perdón porque a veces los pastores no han dado testimonio, por las veces que no han atendido a las personas con caridad y pidió que en nuestra oración estén siempre presentes los sacerdotes. Con voz firme exclamó: “Gracias al Papa Francisco que nos está llevando por buenos caminos; necesitamos una iglesia humilde, sencilla, como la iglesia que Cristo quiere.  Por eso me agrego yo y mi compromiso en estos 25 años de ministerio sacerdotal, quiero que se oiga mi entrega a la Iglesia.  Señor del Encino, a tus pies me pongo y me encomiendo… Cuando me fui por primera vez,  el Señor Cura Juan Francisco me permitió celebrar en Ocotes ante el Señor del Encino… Gracias Señor por estar a mi lado; donde quiera que voy te  llevo en mi corazón. ¡Viva el Señor del Encino, Viva el Señor del Encino, Viva el Señor del Encino!

De parte de su familia se le entregó un ramillete espiritual colocado junto a una pequeña imagen del Señor del Encino y él emocionado dio lectura al ramillete. Y antes de la bendición, unidos proclamamos la oración al Señor del Encino. Y al final le cantamos las mañanitas ya que también era su cumpleaños.

Después de la Eucaristía nos dirigimos a un hermoso salón en las afueras del pueblo para disfrutar de los alimentos, la convivencia y buena música.  ¡Felicidades!