Dios siga siendo su fuerza y su paz

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Estimados hermanos en el Señor. Dios siga siendo su fuerza y su paz. Hemos celebrado estos días a nuestros hermanos santos mártires. Celebrarlos es dar gloria a Dios que llena de bendiciones a sus hijos. Es reconocer la obra de Dios en ellos, Dios padre providente y lleno de amor bendice a sus hijos sin excepción y si llevamos nuestra vida con la fuerza de su gracia Él hace conquistar grandes metas.

Al venerar a los santos estamos agradecidos con Dios pues esos hermanos nuestros han logrado dar agradables frutos. Las adversidades que vivieron fueron oportunidad para mostrar la fe y amor de ellos a Jesucristo. Qué gran testimonio de la valentía y la fuerza que da la fe.

Venerarlos es además imitar su fe, sus estilo de vida, su estar dispuestos a hacer la voluntad de Dios; no dejemos de aprender de ellos y también en lo que nos toca vivir conseguir santidad. En nuestro México actual es necesario que los creyentes sepamos ser verdadero aliento con nuestra forma de vivir, de que México logrará nuevas metas viviendo los valores del Reino de los cielos. “Los mártires son verdaderos sabios“, escribió el Papa Benedicto XVI; “son verdaderos amigos de Jesucristo “, por ello resulta alentador su ejemplo para nuestra vida en general. Ejemplo de los frutos del Evangelio, ¿cómo cuestionar que no se conoce el Evangelio y que no se tiene amistad con Cristo? Ellos lo lograron por una Gracia de Dios y su ser Iglesia.

Hoy no  dejemos de cumplir lo que nos corresponde para lograr santidad y por esa santidad construir el Reino de Cristo nuestro Rey.

Hermanos estamos también por iniciar las Asambleas parroquiales, les invito a participar, sabernos iglesia que busca cumplir la voluntad de Cristo y por tanto familiarmente participamos también en este momento: adultos, jóvenes, adolescentes, niñas y niños, todos tenemos algo que decir y proponer para ir adelante como Iglesia. Esta gran oportunidad se verá reflejada en nuestra próxima asamblea diocesana y en elementos de nuestro próximo Plan Diocesano. La diócesis se conforma por los fieles de toda las comunidades y todos participan ayudando y siendo ayudados en su fe y su vida. Esto también es santificarse y ayudar a santificarse. Por eso mismo pido mucha mucha oración para este momento de iglesia y así sigamos logrando metas de fe en cada parroquia y para la vida de los municipios de nuestra amada Diócesis. ¡Participemos!

Sabiendo que así como María supo hacer la voluntad de Dios en su tiempo y así mismo los mártires cristeros, les encomiendo a Jesucristo por medio de nuestra Madre santísima de San Juan y de nuestros hermanos santos mártires de nuestra tierra, para que todos sepamos hacer la voluntad de Dios en este nuestro tiempo.

Con mis oraciones y mi bendición:

+ Mons. Jorge C. A.